En el Trail Running, especialmente cuando pasamos la barrera de los 30 o 40 kilómetros, llega un momento en que el cuerpo deja de ser el protagonista. Los depósitos de glucógeno están bajos, las fibras musculares gritan por un descanso y el cerebro activa una señal de alarma: «Detente ahora».
Es lo que conocemos como el Muro Psicológico. En Eco Catamarca, sabemos que cruzar ese muro no depende de cuánto hayas entrenado tus cuádriceps, sino de cuánto hayas entrenado tu resiliencia. Aquí te enseñamos cómo hackear tu mente para no abandonar.
1. La Teoría del «Gobernador Central»
¿Por qué sentimos que no podemos más cuando, físicamente, todavía queda energía? Según el Dr. Tim Noakes, nuestro cerebro actúa como un «Gobernador Central». Su función es protegernos del daño muscular o cardíaco.
Cuando el cerebro percibe que estamos llegando a un límite peligroso (o simplemente desconocido), genera sensaciones de fatiga extrema y pensamientos de abandono para obligarnos a parar. El muro es una ilusión de seguridad de tu mente.
2. Estrategias para Atravesar el Muro
A. La Técnica de los Micro-Objetivos
Cuando te faltan 15km para la meta y estás agotado, la mente se abruma.
- Qué hacer: No pienses en la meta. Tu único objetivo es llegar a ese árbol grande, o a la próxima curva, o al siguiente puesto de control. Conquistar pequeñas victorias constantes mantiene activa la dopamina y reduce la ansiedad.
B. El Diálogo Interno Positivo (Self-Talk)
Tu peor enemigo en la montaña es esa voz que dice: «¿Para qué hacés esto? Podrías estar en casa».
- Qué hacer: Cambia el «No puedo» por frases de acción: «Paso a paso», «Soy fuerte», «Esto es lo que vine a buscar». Hablarte en segunda persona («¡Vamos, [Tu Nombre], vos podés!») ha demostrado ser más efectivo para separar la mente del dolor físico.
C. Reencuadre Cognitivo (Pain Management)
El dolor en el Trail es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.
- Qué hacer: Acepta el dolor como parte del juego. No luches contra él, invitalo a correr con vos. Si sabés que vas a sufrir, cuando el dolor llegue, no te sorprenderá ni te asustará.
3. El DNF (Did Not Finish) y la Gestión del Abandono
A veces, el muro gana. Pero antes de entregar tu chip, aplicá la «Regla de los 10 minutos»:
- Comé algo sólido.
- Hidratate bien (posiblemente estés deshidratado).
- Caminá durante 10 minutos. Si después de eso el pensamiento de abandono persiste por una causa física real (lesión), retírate con honor. Si era solo fatiga, verás que el ánimo suele repuntar tras unos minutos de gestión.
4. La Visualización: Correr la carrera antes de la largada
Entrenar la mente también ocurre en casa. Visualizá los momentos duros de la carrera (la subida a la Cuesta del Portezuelo al mediodía, por ejemplo) y visualizate a vos mismo superándolos. Cuando el momento real llegue, tu cerebro sentirá que «ya estuvo ahí» y la respuesta al estrés será menor.
Conclusión: La Medalla Invisible
Cruzar la meta de un trail después de haber querido abandonar cinco veces es lo que realmente forja el carácter de un corredor. Esa es la medalla invisible, la que no se cuelga en el cuello, sino que se queda grabada en la confianza de que sos capaz de mucho más de lo que creés.

