Comenzó bajo un cielo completamente cubierto de estrellas, cuando la noche todavía abrazaba los caminos de Catamarca. Lo que se vivió en la 3ra Brevet Catamarca 2026 fue mucho más que un simple recorrido en bicicleta; fue una promesa, una travesía al límite y una conversación íntima entre el cuerpo, la mente y el terreno más salvaje del Bajo de Pomán.
Aquí no hubo podios, ni clasificaciones generales, ni medallas por llegar primero. El único objetivo era uno mismo: completar los 132 kilómetros de terreno extremo antes de que el reloj marcara las 20:00 hs.
🌌 La noche y el espejismo del asfalto
La largada en la histórica Villa de Pomán nos encontró con las luces encendidas y el frío de la madrugada golpeando la cara. En esos primeros kilómetros, cada ciclista sabía perfectamente que no se enfrentaba al pelotón, sino a sus propios fantasmas.
El asfalto inicial fue apenas un espejismo, un breve calentamiento antes de que Catamarca mostrara su verdadera cara. Pronto, la comodidad desapareció para darle paso a los famosos «barriales adoquinados», esas formaciones de tierra seca que castigan sin piedad las piernas, las muñecas y el espíritu.
🏜️ El castigo del Bajo de Pomán: Arena, sal y guadales
Si algo define a esta edición de la Brevet, es la palabra autosuficiencia. Sin atajos y sin ayuda externa, cada corredor tuvo que gestionar su propia agua, su alimento, su navegación y sus herramientas.
Entrar al corazón del Bajo de Pomán significó enfrentarse a los inmensos y blancos salares, seguidos por arenales profundos que parecían succionar las ruedas y frenar cualquier intento de tomar velocidad. Y como si fuera poco, los guadales traicioneros obligaban a mantener la concentración al 100%. Era terreno de altísima complejidad técnica; era, en definitiva, Catamarca en estado puro.
☀️ El fuego del mediodía y el oasis termal
Cuando el sol finalmente apareció en el horizonte, no trajo alivio. Trajo fuego. El aire se volvió espeso, la temperatura se disparó y cada pedalada dejó de ser un esfuerzo físico para convertirse en un acto de pura fuerza de voluntad.
Llegar a Balde de las Pampas fue encontrar la esperanza en forma de oasis. El agua y la sombra sirvieron como un respiro mental crucial. Era el combustible necesario para encarar el regreso. Allí se vieron rostros cubiertos de polvo y piernas exhaustas, pero con miradas firmes que decían a gritos: «no voy a abandonar».
🏅 La verdadera victoria
Desde las estrellas heladas de la madrugada hasta el sol implacable del desierto al mediodía, los ciclistas cruzaron arena, barro y sal. Pero, sobre todo, cruzaron sus propios límites y miedos.
Al llegar nuevamente a la Villa de Pomán, antes de que cayera la noche, no se celebraba un puesto en una tabla de posiciones. Se celebraba algo infinitamente más grande: el triunfo de haberse vencido a sí mismos. La 3ra Brevet Catamarca 2026 no fue solo una distancia; fue resistencia, fue alma y fue la demostración de que los límites están hechos para romperse.
🎬 ¡Reviví la travesía completa en nuestro canal! Si querés sentir la arena, el calor y la emoción de esta aventura desde adentro, no te pierdas la cobertura audiovisual en el canal de Eco Catamarca. Preparate unos mates y acompañanos a pedalear:
👉 Mirá el documental completo de la travesía (15 min): Mi 3ra Brevet Catamarca: 132 km de autosuficiencia por el Bajo de Pomán
¿Te animás a la próxima edición? ¡Dejanos tu comentario y empezá a preparar las alforjas! 🚴♂️🔥






