La ansiedad y el barro ya se palpitan rumbo a Los Túneles 2026
Faltan apenas horas para que el Cañón de Paclín nos vuelva a tragar en su oscuridad. Hoy en todas las redes de trailrunning se respira un único tema: Los Túneles 2026.
Atrás quedaron las semanas de sumar desnivel o de hacer pasadas. El trabajo duro ya está hecho. Ahora, la comunidad corredora atraviesa esa fase mágica y tortuosa a la vez: la inminencia de la línea de largada.
🏃♂️ El «Síndrome del Tapering» ataca de nuevo
Si en estos días sentís dolores en rodillas que nunca te dolieron, o te despertás pensando que te olvidaste cómo correr, tranquilo: es normal.
Estamos en plena semana de «descarga» (tapering). Al bajar drásticamente el volumen de entrenamiento para llegar descansados al domingo, el cuerpo y la mente nos juegan malas pasadas. La energía acumulada se transforma en ansiedad y la canalizamos de la única forma que sabemos: revisando el pronóstico del clima en La Merced cada tres horas.
🔋 El ritual de la carga: No hay Túneles sin luz
Correr Los Túneles no es una carrera de trail convencional. Es una experiencia sensorial. Pasar del verde vibrante de la yunga paclinense a la oscuridad absoluta, fría y húmeda de las bóvedas históricas requiere respeto y preparación.
Esta noche, en cientos de casas , se repite el mismo ritual:
-
Las baterías: Linternas frontales conectadas a la pared, asegurando su carga al 100%.
-
El calzado: Mirando de reojo las zapatillas con más taco de la casa. Sabemos que adentro de los túneles y en las sendas de Paclín, el barro es un competidor más.
-
La logística: Coordinando quién maneja el domingo temprano rumbo a La Merced y quién lleva el mate para el post-carrera.
🌧️ El microclima del Cañón: ¿Qué nos espera el domingo 22?
Paclín siempre tiene la última palabra. Sus yungas son famosas por ese microclima traicionero donde la humedad manda. Ya sea que nos toque una mañana pesada y soleada, o una llovizna fina que convierta el terreno en un tobogán natural, el desafío está garantizado.
El barro adentro de los túneles tiene historia; es ese barro arcilloso que te pesa en las zapatillas pero que, cuando cruzás la meta, se convierte en la medalla más linda de todas.
🏁 Nos vemos en la largada
La suerte está echada. Para los que van a buscar bajar sus tiempos, para los que debutan en la distancia y para los que simplemente van a disfrutar de caminar bajo la historia viva de nuestra provincia: el Cañón los espera.
Prepará tu mochila, descansá las piernas y, sobre todo, no te olvides de cargar la frontal. Nos vemos el domingo en el arco de largada para vivir, una vez más, el Desafío al Cañón de Paclín.







