subir y bajar montañas - trail running📉 Dominando el Desnivel: Técnica de Subida y Bajada en Trail Running

En el asfalto gana el más rápido. En el Trail Running, gana el más eficiente. Cuando el terreno se inclina, tu fuerza bruta importa menos que tu técnica.

Afrontar una pendiente del 20% requiere un cambio de «marchas» mental y físico. Aquí te enseñamos a subir ahorrando energía y a bajar con fluidez y seguridad (y sin dejarte los dientes).


1. Técnica de Subida: La Economía del Esfuerzo

El error de novato es intentar correr todo el tiempo. Tu objetivo en la subida no es ir rápido, es no explotar.

A. Pasos Cortos y Rápidos (Cadencia Alta)

Olvida la zancada larga y elegante de la pista de atletismo.

  • La Técnica: Da pasos de bebé («baby steps»). Mantén los pies debajo de tu centro de gravedad.

  • Por qué: Un paso largo te obliga a levantar mucho el peso del cuerpo (sentadilla a una pierna). Pasos cortos mantienen el impulso con menos coste muscular.

B. Postura: Erguido pero Inclinado

  • El Eje: Inclínate hacia adelante desde los tobillos (como la Torre de Pisa), no doblándote por la cintura. Si te doblas por la cintura, comprimes el diafragma y te entra menos oxígeno.

  • La Mirada: No mires tus pies; mira unos metros adelante para abrir las vías respiratorias.

C. El Arte del «Power Hiking» (Caminar con Poder)

Caminar en trail no es descansar, es una marcha militar. Úsalo cuando la pendiente sea tan fuerte que correr te cueste el mismo esfuerzo que andar.

  • Manos en Muslos: Apoya las manos sobre los cuádriceps (cerca de las rodillas) en cada paso. Esto transfiere parte del trabajo de las piernas a los brazos y el tronco superior. ¡Conviértete en un 4×4!


2. Técnica de Bajada: Perdiendo el Miedo

Las carreras se ganan subiendo, pero los cuádriceps se rompen bajando. El instinto natural es frenar, pero frenar es lo que te lesiona.

A. No Te Eches Atrás (El Error #1)

Cuando tenemos miedo, nos inclinamos hacia atrás.

  • El Problema: Al echarte atrás, aterrizas con el talón bloqueado. Esto actúa como un freno en seco, enviando todo el impacto a las rodillas y la espalda. Además, aumenta el riesgo de resbalar (el «culazo»).

  • La Solución: Ataca la bajada. Mantén el cuerpo perpendicular a la pendiente. Siente que casi te caes hacia adelante. La gravedad debe ser tu motor, no tu enemigo.

B. Brazos de «Avión»

  • Equilibrio: Abre los brazos y sepáralos del cuerpo. Úsalos como un equilibrista para corregir los cambios bruscos de dirección y estabilizarte en terrenos irregulares. No los lleves pegados al pecho.

C. Pisada: Antepié y Ligereza

  • Baile: Imagina que el suelo quema. El contacto debe ser rápido y ligero. Aterriza con la parte media/delantera del pie para tener mayor reacción y agilidad.

  • Escaneo Visual (Look Ahead): No mires dónde pisas ahora, mira dónde vas a pisar en 2 segundos. Tu cerebro necesita tiempo para procesar dónde poner el pie. Si miras tus zapatillas, ya vas tarde.


3. Anticipación y Lectura del Terreno

La técnica varía según lo que pisas:

  • Barro: Busca las zonas con hierba o piedras incrustadas para traccionar. Si no hay, clava el talón con decisión.

  • Roca Mojada: Pasos cortos, centro de gravedad bajo y cero cambios bruscos de dirección. Pisa plano para maximizar la superficie de contacto de la suela.

  • Grava Suelta: «Surfea» un poco. Permite un ligero deslizamiento controlado en cada paso sin bloquearte.


4. Un Truco Mental para Bajadas Técnicas

Cuando veas una bajada llena de piedras y raíces que te asuste, no pienses: «No me quiero caer». Piensa: «Fluidez, fluidez, fluidez». La tensión muscular provoca rigidez, y la rigidez provoca caídas. Un cuerpo relajado absorbe los impactos; un cuerpo tenso rebota y se rompe.


Resumen: Sube como un viejo (pasitos cortos y constantes) para llegar arriba como un joven. Baja como el agua (fluyendo por el camino de menor resistencia).

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